BOLETIN NO. 22 TÉRMINOS IMPORTANTES “No pierdas tu neutro”, esto se refiere a la posición de la espalda baja durante todo el ejercicio. Debe mantener la curvatura natural y los abdominales hundidos. Gran parte de los ejercicios que se realizan en PILATES tienen como objetivo retar la posición de neutro para fortalecer los músculos abdominales internos. “Hunde el abdomen”, la contracción abdominal debe ser de hundir, El esfuerzo que haces para subirte el zipper de un pantalón apretado. Es una contracción moderada. “Articula la espalda”, es movilizarla una vértebra a la vez, como si la enrollaras o desenrollaras, como si movieras un engranaje. Si encuentras segmentos más rígidos, debes detenerte un poco, respirar profundo para poder incrementar el espacio en dicha área. Este principio se aplica también para el puente. “Abre los hombros”, trata llevarlos hacia atrás y hacia abajo, esto hace que tus hombros estén “lejos” de las orejas y te da el espacio debido para lograr alargar tu cuello. “Alarga”, imagina el estiramiento, una fuerza oposicional que jala tu cuerpo o tus miembros a dos puntos opuestos. Contrae tus músculos con tensión dinámica, resistencia interna del músculo junto con el movimiento que se realiza. “Alarga tu cuello” se refiere a que tus vértebras cervicales (cuello) deben tener el mismo espacio enfrente que atrás. Si bajas tu cabeza presionas tu cuello hacia adelante alargándolo de atrás, y si levantas tu cabeza entonces la parte posterior de tu cuello se acorta alargando la de enfrente. Mantén la mirada al frente y visualízate con tu cuello largo, por ejemplo, tratando de estirarse al techo. “Alarga la espalda”, de la misma manera en que cuello crece y se estira, tu espalda también debe hacerlo. Checa primero que estés en la posición correcta. No se trata de forzar, simplemente de tener esa sensación de alargar y crecer, ya sea que estés sentada, acostada o parada. “Alarga tus piernas”, trabaja con esa tensión dinámica donde tus piernas se estiran al mismo tiempo que se mueven. “Inhala y exhala”, inhala profundamente por la nariz. Pinta el oxígeno de algún color y visualízalo llenando tus pulmones y expandiéndolos hacia los lados. No lleves el oxígeno al abdomen. Después saca el oxígeno vaciando totalmente tus pulmones. Permite que la respiración marque el ritmo y la fluidez de los ejercicios. Recuerda que la constancia es la clave para ver resultados. |